martes, 16 de noviembre de 2010

Los Piratas más Aterradores

La piratería es una práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo, probablemente tan antigua como la navegación misma. Consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma.
A lo largo de la historia han habido miles de piratas, pero estos son los que han destacado por ser los peores y más famosos:

10. Henry Every. Este pirata ingles del siglo XVI es famoso por ser uno de los pocos grandes piratas de la época que consiguió retirarse con su botín sin ser arrestado ni muerto en combate.
Fue todo un navegante en su juventud, sirviendo en diversos buques de la Royal Navy. Al parecer se embarcó con la flota inglesa bombardeando Argel en 1671, bucanero en el Mar Caribe, y capitaneando un carguero. A inicios de 1690 se dedicó al Comercio de esclavos del Atlántico, comprando esclavos en la costa de África occidental.
Realizó solamente una misión como capitán pirata, pero, con solo lo recaudado en ella se dice que pudo ser uno de los delincuentes más ricos de la época.

9. Stede Bonnet. Nacido en las islas Barbados, fue llamado "el caballero pirata" debido a que era un terrateniente de moderada riqueza antes de introducirse en el mundo de la piratería.
Debido a problemas matrimoniales, y a pesar de su falta de experiencia como marino, Bonnet decidió dedicarse a la piratería en el verano de 1717. Compró un barco de vela, el cual bautizó con el nombre de Revenge (Venganza), y viajó con su tripulación a lo largo de la costa este norteamericana, capturando navíos y quemando otros barcos barbadenses.
Bonnet se hizo a la mar rumbo a Nassau, Bahamas, pero resultó seriamente herido en route durante un encuentro con un navío de guerra español. Tras su llegada a Nassau Bonnet conoció al famoso pirata Barbanegra. Incapaz de liderar a su tripulación, Bonnet cedió temporalmente el mando de su barco a Barbanegra. Antes de separarse en diciembre de 1717, Barbanegra y Bonnet capturaron y saquearon barcos mercantes que navegaban por la costa este norteamericana. Después de que Bonnet no consiguiera capturar al Protestant Caesar, su tripulación le abandonó para unirse a Barbanegra a bordo del Queen Anne's Revenge. Bonnet se quedó en el barco de Barbanegra como invitado, y no volvió a capitanear una nave hasta el verano de 1718, cuando fue indultado por el gobernador de Carolina del Norte, Charles Eden, y obtuvo permiso a buscar una patente de corso contra el comercio español. Bonnet estuvo tentado de retomar la piratería, pero no quería perder su indulto, así que adoptó el pseudónimo de "Capitán Thomas" y cambió el nombre de su barco por el de Royal James. En julio de 1718 había vuelto a ser un pirata.

8. Henry Morgan. Galés, en connivencia con los gobernadores jamaicanos, bajo autoridad británica, y en medio de diversas tensiones políticas con potencias de la época, emprendió varias campañas bélicas contra las posesiones españolas en la zona del mar Caribe. Su primera operación a gran escala la realizó en la ciudad de Puerto Príncipe (actual Camagüey) en Cuba, y culminó con la atrevida acometida a la ciudad de Panamá en 1670. En este lugar, a pesar de tener las circunstancias en su contra al atravesar el istmo de Panamá a través de la selva, y con evidente desventaja de hombres y armamento, demostró sus dotes de liderazgo al encabezar una banda de asaltantes hasta lograr la victoria.
A pesar de los desmanes cometidos durante sus expediciones en América, fue nombrado caballero por el rey Carlos II de Inglaterra el año de 1674, y ocupó el cargo de Teniente Gobernador de Jamaica, donde ejerció la función de perseguir a piratas de la zona. En sus últimos años de vida sufrió de una precaria salud. Al morir, sus restos fueron sepultados en el cementerio de Palisadoes de Port Royal.

7. Edward Seegard. En 1717 Seegar trabajó como parte de la tripulación de un barco con rumbo a Jamaica, el cual fue tomado por piratas al mando de un tal Capitán Winter. En manos de los aventureros, tomó la decisión de ser parte de la tripulación. El siguiente año, bajo el nombre de "Edward England", se independizó.
Para ese tiempo los piratas obtuvieron el perdón del rey para aquellos que abandonaran el pillaje. England se rehusó y continuó su labor. Sin embargo, el gobernador de Bahamas atacó su fuerte y el pirata decidió entonces trasladarse hacia la costa occidental de África. En ese rumbo asaltó el barco Cadogan bajo el mando de un Capitán Skinner, quien había sido un antiguo patrón de England con el que había tenido problemas tiempo atrás. Debido a estos antecedentes, el pirata se vengó torturando y al final matando al desafortunado con un tiro en la cabeza.
Con el tiempo England se hizo de una importante flota. Bajo el mando del Royal James realizó sus incursiones en la costa Africana en la primavera de 1719 donde asaltaron y quemaron barcos. Después de un ataque fallido a un castillo en Cape Coast los piratas de England realizaron un sinnúmero de fechorías en un poblado vecino.
Por decisión de los aventureros, decidieron trasladase a la isla de Madagascar. En ese momento England tenía bajo su mando el Fancy, un potente barco holandés.


6. William Kidd. Es a menudo recordado como un pirata cruel y sanguinario, aunque algunos registros históricos ponen en duda dichas evidencias, ya que dicho pirata pudo haber actuado en realidad bajo patente de corso, la cual le fue otorgada, según lo que se ha cree tras la investigación del documento, por William III de Inglaterra. No obstante, en la tradición es quizá el pirata que más fama ha alcanzado en canciones, historias y leyendas que ningún otro pirata de los siete mares. De hecho, él, junto a su tripulación, ha sido acusado de todos los crímenes que la tradición atribuye a las historias de piratas. Su buque tenía el nombre de Adventure Galley. Destaca su particular rivalidad con el capitán pirata Robert Culliford. Kidd más tarde fue declarado pirata tras saquear barcos de la Compañía Inglesa de las Indias Orientales, pero después saqueó el navío francés Quedagh Merchant, que iba cargado de oro. Escondió un tesoro en la isla neoyorquina de Gardiner, que fue desenterrado y llevado a su juicio en Londres. En 1701 fue juzgado por piratería y ahorcado, colgándose su cuerpo inerte en el muelle del Támesis durante años.

5. Bartholomew Roberts. Por el número de sus atracos, estimados en al menos 400, ha sido considerado como uno de los piratas más exitosos de la historia. Después de ejercer el oficio de marinero desde muy joven, a sus treinta y siete años decidió ser parte de la tripulación de Howell Davis, iniciando sus correrías en la piratería. Logró armar una escuadrilla de proporción suficiente para desestabilizar la flota británica, en un tiempo donde esta potencia se debatía por mantener sus posesiones en Norteamérica y el Caribe. Es conocido por el reglamento impuesto a su tripulación y también por su peculiar personalidad que se caracterizaba, entre otras particularidades, en el buen trato a las mujeres, la abstinencia de licor y su educación. Su muerte cerró la etapa de mayor auge de la piratería en América.

4. Edward Teach. Mundialmente conocido como Barbanegra. Teach impresionaba por su elevada estatura, a la que añadía una imagen impactante: le gustaba mostrarse en público tocado con un aparatoso tricornio con plumas y armado a conciencia con varias espadas, cuchillos y una pistolera con tres juegos de pistolas de diversos calibres. Para rematar, acicalaba su poblada barba oscura con mechas de cañón que le colgaban como adornos navideños y que encendía cuando entraba en combate. Quienes le vieron luchar decían que se parecía al diablo, con su terrorífica mirada y una nube de humo en torno a la cabeza. En ese sentido, fue el verdadero inventor del look pirata.
Se inició de marinero muy joven y en los años de la Guerra de Sucesión española (1700-1713) navegó en barcos corsarios por aguas del Caribe, cerca de Jamaica. En algún momento se unió a la tripulación del pirata británico Benjamin Hornigold, quien se retiró en 1716 aprovechando una amnistía del gobierno inglés a los corsarios. Entonces Teach tomó el mando y con su barco, el Queen Anne’s Revenge, expolió a fondo el Caribe y la costa atlántica de América del Norte durante dos años. Su táctica favorita consistía en perseguir barcos mercantes y encaminarlos a canales de navegación peligrosa que él conocía bien, para abordarlos y apoderarse de todos los objetos de valor, comida, licor y armas que llevaran.
En mayo de 1718, Teach protagonizó una de sus acciones más sonadas al bloquear el puerto de Charleston con el Queen Anne’s y otros cuatro bajeles, cercar la ciudad y secuestrar a varios ciudadanos prominentes, por cuya libertad pidió un rescate insólito: una caja de medicinas. Cuando la recibió, Teach liberó a sus prisioneros y se hizo a la mar. Al parecer no era tan fiero como proclamaba su leyenda.
En todo caso, los comerciantes de los enclaves atlánticos perdieron la paciencia ante las fechorías de Barbanegra y pidieron ayuda al gobernador de Virginia, que envió en su persecución dos balandros al mando del teniente Robert Maynard. Este alcanzó a la flota pirata junto a la isla de Ocracoke el 2 de diciembre de 1718, cuando la mayoría de la tripulación de Barbanegra estaba en tierra. Los hombres y cañones de Maynard superaban a los piratas en proporción de tres a uno, que salieron derrotados en el desigual combate. Teach recibió cinco balazos y varias heridas de sable antes de caer. Maynard lo decapitó y colgó su cabeza en el patio de la guarnición de Hampton.

3. Jack Rackham. También conocido como Calico Jack, fue un capitán pirata inglés durante el siglo XVIII. Se ganó el sobrenombre por las coloridas ropas de calicó que llevaba, pero fue más famoso por llevar a bordo a dos de las más famosas mujeres pirata: Anne Bonny y Mary Read.
Cuando la relación entre Rackham y Bonny se hizo pública, el gobernador de Nueva Providencia les amenazó con azotar a Anne por adulterio. Antes de dejar a Bonny para ser castigada, la pareja convino en hacerse con una tripulación y robar un navío. Temiendo que la tripulación se negase a compartir el viaje con una mujer, Anne se vistió como un hombre y adoptó el nombre de Adam Bonny, convirtiéndose en un miembro respetado de la tripulación y luchando al lado de sus compañeros masculinos en muchas escaramuzas.
Después de que se enviasen varios barcos armados desde las Bahamas para capturarles, Rackham y algunos de sus tripulantes fueron obligados a huir. Posteriormente fueron capturados por un barco español, pero consiguieron escapar navegando alrededor de Jamaica, tomando el control de varios cargueros de pesca y de un bergantín. El gobernador decidió capturar a Rackham y envió en su búsqueda al cazador de piratas Capitán Barnet, que les siguió y les capturó.
Se ha especulado que Rackham había intentado firmar un pacto con el gobernador bajo el cual se rendiría si se concedía clemencia a Anne y a otra pirata femenina llamada Mary Read. Sea cierto esto o no, ambas mujeres consiguieron escapar de la horca alegando estar embarazadas.
Rackham y su tripulación fueron juzgados en Saint Jago De La Vega en Jamaica, el 16 de noviembre de 1720. Junto con los restantes miembros de la tripulación, fueron encontrados culpables de piratería y ahorcados al día siguiente.
"Desdichado sea aquel que encuentre mis innumerables tesoros, ya que no habrá barco ninguno que encima pueda cargarlos todos", pronunció antes de morir Rackham.

2. Thomas Tew. Se le considera fundador de la ronda del pirata, la cual era era una ruta marítima seguida por algunos piratas anglo-americanos principalmente durante el siglo XVII. Su trayectoria llevaba desde el Atlántico occidental, a lo largo de la punta sur de África hasta Madagascar, Yemen y la India.
Nació en Nueva Inglaterra en la costa este de los Estados Unidos, probablemente descendiente de una familia pudiente de Rhode Island.
En las Bermudas, en 1691, se hizo del barco Amity con el que consiguió permiso de las autoridades de la isla para atacar una base francesa en Gambia. Se embarcó en el viaje y se sumó a otro barco, mandado por George Drew. Ambas embarcaciones pasaron el Cabo de Buena Esperanza y viajaron hacia el norte, pero debido a una tormenta las naves se separaron. En ese punto Tew y su tripulación decidieron dedicarse a la piratería: Pasando por Madagascar enrumbaron hacia el Mar Rojo hacia el Golfo de Adén. Allí atacaron un velero árabe y tomaron buen tesoro: cada hombre se quedó con la fortuna de 3 mil libras esterlinas.
En su regreso a Newport en 1694 vivió una vida tranquila pero fue persuadido de hacer nuevos viajes. En Nueva York obtuvo del gobernador Ben Fletcher patente de corso en octubre de 1694 por trescientas libras. Partió de Newport con su tripulación y un renovado barco Amity más cuatro capitanes que lo acompañaban.
Al tener la flota un primer asalto fructífero en el Mar Rojo en junio de 1695, Tew encontró la muerte probablemente bajo el ataque de un barco hindú. Según Charles Johnson, una bala atravesó el vientre de Tew quien trató de retener sus entrañas. Al ver esto su tripulación se rindió sin oponer resistencia.


1.Edward Lowe. Fue un importante pirata inglés durante los últimos días de la Edad Dorada de la Piratería, a principios del siglo XVIII. Nació alrededor de 1690 en un hogar pobre de Westminster, Londres. Se trasladó a Boston, Massachusetts, cuando era aún joven. Dos años tras la muerte de su mujer durante el parto de su hija en 1719, Low se hizo pirata, operando en las costas de Nueva Inglaterra, en las Azores y en el Caribe. La crueldad de Edward Low y su tripulación es el centro de varias historias. Una de ellas cuenta como cortó las orejas de un hombre para luego dárselas de comer con sal y pimienta.

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