jueves, 27 de mayo de 2010

Los emperadores romanos más terribles de la historia

El Imperio Romano, en su máximo explendor ha sido uno de los más grandes de la historia, tanto que su influencia está todavía presente en las formas de gobierno militar actuales, y en algunos aspectos de nuestra sociedad.
Gobernado por distintos emperadores, entre los cuales ha habido períodos de grandeza y otros de declive, aquí tenéis a los que han dejado su huella en la historia por haber sido los más terribles:


10. Domiciano. El Apocalipsis de San Juan se dice que fue escrito durante el reinado de este emperador, a finales del Siglo I.
Eusebio de Cesaria, escribió 300 años después del reinado de Domiciano que la primera gran persecución judía y cristiana a gran escala fue durante el periodo de gobierno de este emperador, quien es conocido por haber sido un gran tirano con todas las personas que no fuesen de la religión romana.
Al igual que otros emperadores, Domiciano mató a varios amigos y asesores cercanos por estar en desacuerdo con sus ideas, además de asesinar a varios políticos importantes y varios de los ciudadanos más ricos del Imperio. La gota que colmó el vaso fue el asesinato de su secretario, Epaproditus.
Un hombre llamado Stephanus conspiró con varios otros la manera de matar a Domiciano, fingiendo durante varios días el ser herido, para así ocultar una daga entre sus vendas. Se acercó al emperador en su dormitorio, y lo apuñaló en la ingle, tras lo cual se unieron varios hombres más acuchillandole sin compasión hasta que finalmente murió.


9.Septimio Severo.
Los cristianos y judios fueron totalmente perseguidos durante el reinado de este emperador. El interpretaba al pie de la letra la ley romana de que la única religión que valía era la suya, sin importarle de que religión eran los demás, los castigaba a todos los que no fuesen de la romana por igual, con la muerte.
Los cristianos y judios fueron los más comunes, siendo ejecutados unas 3.000 personas entre las dos religiones en este mandato, ya que se les daba a elegir entre maldecir a Jesús o Yahvé, o ser crucificados o decapitados.
Al final, su propio ejercito fue quien le quitó el trono, ya que se cansaron del terror que impuso Septimio, por lo que su cuarto hijo terminó tomando el trono.


8.Maximino El Tracio. Era, según las fuentes de la época, un hombre enorme ya que medía más de 2.50 al padecer según parece gigantismo.
Se le ha culpado de provocar la crisis del imperio de en el s.III, en gran parte por sus asesinatos a familiares, asesores y políticos.
Su primera campaña de expansión del Imperio Romano fue contra el pueblo Alamanni de Germania. Este pueblo no suponía ningún tipo de amenaza para Roma, pero aún así Maximino decidió invadirlos y conquistarlos, aunque supuso un gran número de victimas de su ejército.
Posteriormente el invadió Sarmacia y Dacia, lo que hoy en día son Ucrania y Rumanía respectivamente, pueblos que tampoco nunca instigaron nada en contra del Imperio de Roma.
Mientras tanto, una gran revuelta comenzó en el Norte de África, en la cual se revelaron dos hombres como pretendientes al trono romano, Gordianus Sempronianus y su hijo. El Senado Romano los apoyó, por lo que Maximino y su ejército intentaron marcharse de Roma, pero las tropas habían estado luchando en tantas batallas, que estaban enfermas y exhaustas, por lo que no pudieron salir airosos de la ciudad.
Maximiliano, su hijo y sus asesores terminaron siendo decapitados, y sus cabezas acabaron colgadas en los postes de la muralla de la ciudad.


7. Diocleciano. Este emperador reinó al final de la crisis del Imperio en el S.III, y aunque fue quien consiguió estabilizar la situación, siempre se le recordará por ser el peor perseguidor de los cristianos de la historia, ya que eliminaba todos sus derechos hasta que se convertían a la religión romana, o simplemente los mataba (alrededor de 3.000 fueron asesinados). Mandó buscar, saquear y quemar todas las Iglesias Cristianas que el ejercito encontrase en su camino.
Hubo un momento en el que esta persecución pareció dejar de funcionar, ya que los cristianos seguían su religión en la clandestinidad , por lo que se llevó a cabo una búsqueda más exhaustiva y a los cristianos que se les descubría se les torturaba en el Coliseo o en el Circo Romano, arrojándolos a los leones, para deleite de los espectadores romanos,
Finalmente, Diocleciano abdicó por una enfermedad, convirtiéndose en el primer emperador romano en hacerlo.


6. Tiberio.
Fue el emperador que gobernó despues de Augusto, desde el año 14 hasta el 37, pero no le interesaba lo más minimo su puesto. Sólo quería lujo, y dejó de lado al Senado por este motivo, por lo cual sus miembros le despreciaban y amenazaban. Por esto, Tiberio no se sentía seguro y se exilió en la Isla de Capri, la cual abandonó solamente dos veces para volver a Roma.
Con todo el dinero que ganó en su puesto de emperador se construyó una grandiosa villa en Capri, Villa Jovis, donde daba rienda suelta a su pedofilia. En su grandiosa piscina nadaba desnudo mientras violaba a bebes y a niños pequeños.


5. Nerón. También utilizó su cargo para satisfacer todas sus necesidades personales, sin tener ningún tipo de preocupación por las necesidades de la gente. Él nunca se fio de su madre Agripina, llegando incluso a intentar asesinarla hundiendo su barco, lo cual no funcionó, así que ordenó ejecutarla por la vía rapida.
Al igual que hizo con su madre, ejecutó a varias personas muy cercanas a él porque simplemente no se fiaba de ellos.
A Nerón le encantaba frecuentar distintos bares y prostíbulos, eso sí, disfrazándose.
El Gran incendio de Roma, en el año 64, ha dado lugar a una leyenda que dice que Nerón tocaba la lira mientras roma se incendiaba. Hay que decir que esto no es cierto, ya que se encontraba en Antium (Anzio) en ese momento, y volvió inmediatamente a Roma para dirigir las tareas de extinción del fuego, incluso pagándolo de su propio bolsillo.
Ayudó a los supervivientes del incendio, permitiendo que permaneciesen en su palacio hasta que sus casas fuesen reconstruidas, los alimentó... . Pero claro, todo tiene un precio, y Nerón se autoregaló un grandioso palacio en el area donde debían ser reconstruidas las casas de los ciudadanos, pagado claramente con los impuestos de estos.
La ciudad quería alguien que pagase por el incendio, por lo cual, Nerón culpó a los cristianos, por lo que se detuvieron a todos los que se encontraron y se les quemó vivos iluminando el nuevo palacio de Nerón, el Domus Area, tras lo cual el emperador al oler el hedor de los muertos sonrió y se volvió a su lira para cantar sus propias canciones.
Los impuestos irritaron a la población del Imperio, por lo que se iniciaron varias revueltas en distintas provincias, y el odio hacia Nerón se fue extendiendo por todos los sectores de la sociedad, hasta sus propios guardias le abandonaron. Tras esto, tuvo que abandonar la ciudad de Roma y escapar hasta una villa cercana, hasta que un mensajero le encontró y le dijo que el Senado le había declarado enemigo público, y que sólo tenía que esperar su muerte. Efectivamente, se le clavó un puñal en la garganta, desangrandose hasta morir.


4.Caracalla. Durante el reinado de este malicioso y sádico gobernador, desde el año 211al 217 se contemplaron muchos espectáculos de actos terribles.
Asesinó a su hermano y co-emperador (puesto que le dejó su padre en herencia) Geta, ya que Caracalla no se fiaba de él, pues sospechaba que estaba intentando revolucionar a varios sectores del Imperio para obligarle a dejar el trono.
Los ciudadanos de Alexandria, en Egipto, se mofaron de este hecho por medio de una obra de teatro pública, por lo que cuando Caracalla se enteró de esto, viajó con su ejército hasta allí, y mató a 20.000 ciudadanos, aparte de quemar y saquear toda esta ciudad.
Fue asesinado en el año 217 por uno de sus guardias, mientras orinaba en una carretera de las afueras de Roma. Caracalla había ordenado semanas antes el asesino del hermano de este guardia en una de las cientos de
acusaciones falsas que se realizaron durante que permaneció en el poder.


3. Cómodo. Fue hijo de Marco Aurelio, uno de los mejores emperadores de Roma, lo cual no hizo más que reforzar los delitos de Cómodo en la mente de los ciudadanos.
Adoraba las luchas de gladiadores, tanto es así, que llegó a participar incluso en varias de ellas, enfadando gravemente a todo el Imperio, sobre todo al Senado.
Ordenó que todos los cojos, jorobados, y en general todos los "indeseables" del Imperio, fuesen tirados a la arena del Circo y luchasen entre ellos hasta la muerte.
El adoraba el matar animales, tanto es así que mató 100 leones en un día, ante el descontento general de todos los espectadores asistentes al evento. También mató a tres elefantes el sólo o decapitó a un avestruz entre sus muchas locuras.
Los senadores iniciaron una conspiración para asesinarle, y lo intentaron envenenándole, pero Cómodo vomitó lo ingerido. Después de esto, el Senado envió al luchador favorito del emperador, un gladiador llamado Narciso, quien estranguló a Cómodo en su propio baño.


2.Heliogábalo.
Se puede decir que en el reinado de este emperador comenzó la crisis del S.III del Imperio Romano, la cual duró aproximadamente 50 años y dividió a Roma en varios bandos tras una Guerra Civil, la anarquía se extendió hasta límites insospechados, hubo una gran histeria por culpa de la economía, y Germania atacó varias veces el Imperio, entre otros asuntos.
Tomó el trono a la temprana edad de 14 años, y no tardó en ver cumplidos todas sus perturbadas fantasias y deseos. Él a pesar de nacer hombre, quería ser una mujer, por lo que ofreció grandes sumas de dinero a un médico para que lo convirtiese en una de verdad.
Hasta entonces, le gustaba el travestismo y el frecuentar a prostitutas. Incluso a los hombres que solicitaba en el Palacio Imperial los recibía desnudo en su habitación y les decía cualquier barbaridad que se le pasase por la cabeza.
Instauró a El-Gabal, el dios del Sol sirio, como el nuevo dios principal de Roma, superando incluso a Júpiter. Transfirió todas sus valiosas reliquias desde sus antiguos templos hasta uno nuevo que mandó construir en honor a este dios, proclamándose él sumo sacerdote.
Cuatro años después de esto, Roma estalló en diversas revueltas exigiendo la muerte o deposición del cargo de Heliogábalo, quién respondió a estas agitaciones mandando la ejecución de todo el mundo que estuviese en la calle en ese mismo instante. Pero en lugar de esto, toda la ciudad de Roma, incluido su ejercitó fueron a ejecutarle a él y a su madre. Ellos se intentaron esconder en un baúl grande de ropa, pero cuando los encontraron fueron apuñalados hasta la muerte, posteriormente fueron decapitados y sus cabezas fueron arrastradas por toda la ciudad. Después fueron arrojados al Río Tiber.


1. Calígula. Tomó el trono tras la muerte de su primo segundo Tiberíades, quienes algunos dicen que Calígula ordenó matar asfixiandole con una almohada.
Durante los primeros meses de su mandato este emperador fue muy querido por toda la sociedad tras varias medidas muy populares entre todo el imperio.
Pero, tras estos meses, cayó enfermo debido a sus excesos con la comida, la bebida y el sexo. Después de recuperarse de esta enfermedad (que nunca ha sido precisada con exactitud), Calígula se volvió uno de los seres humanos más perversos de la historia humana. Algunos historiadores de siglos posteriores llegaron a decir incluso, que fue poseido por el mismisimo diablo.
Empezó a ordenar el asesinato de cualquier persona que alguna vez le había discutido cualquier cosa (tenía una memoria excelente), incluso también ordenó ejecutar a gente que aunque le decía estar de acuerdo con él, no se fiaba de ellos.
Exilió a su propia mujer, y se autoproclamó como un auténtico Dios, vistiendose como Apolo, Venus, Mercurio o Hércules, exigiendo que cualquier persona que se dirigiese a él como "divino".
Nombró a su caballo favorito Incitatus, sacerdote y cónsul, ordenando también construir una gran estatua de marmol dedicada a él.
Un día, en el Circo Maximus, las peleas de gladiadores se quedaron sin delincuentes que luchasen, por lo que Calígula ordenó que peleasen contra los leones los espectadores que se ubicaban en las cinco primeras filas, los cuales murieron todos.
Su tortura favorita era el aserrado, que consistía en tiras la columna vertebral y la médula espinal desde la entrepierna hasta el pecho (ya os hablaremos de este método de tortura en una lista próxima).
También disfrutaba mordiendo los testiculos de las victimas, mientras ellos morían viendo esa escena.
Un hombre, en un arranque de rabia insultó a Calígula por la calle, por lo que este ordenó asesinarle a él y a toda su familia delante de una gran multitud. Quien le insultó fue en primer lugar, posteriormente la mujer, y después sus hijos de orden desde el más mayor hasta llegar a la hija pequeña de 12 años, quién lloraba histéricamente ante lo que había tenido que observar momentos antes. Un miembro de la multitud gritó que esta niña debía estar exenta de ejecución, como una virgen, tras lo cual Calígula sonrió y ordenó que antes de ser asesinada, fuese violada por el verdugo.
Finalmente fue asesinado por la guardia Pretoriana, después de dejar el Circus Maximus despues de unas peleas de gladiadores. Su cuerpo fue abandonado en la calle hasta que finalmente se lo comieron los perros.






1 comentario:

Eduardo Castro dijo...

Hay varios errores en tu lista, en los criterios que usas para armarla. No se si son terribles por su crueldad o por ser muy malos en la administración del imperio. En uno u otro caso hay nombres que no están en la lista como Joviano, Constancio, Valentiniano III, Honorio, Gordiano, etc.

1) Era otra época. Los canones morales eran distintos por lo que no se puede juzgar con ojos modernos.
2) En base a lo anterior, colocar a Diocleciano y a Septimio Severo al nivel de Caligula y Heliogábalo resulta una barbaridad. Diocleciano persiguió a los cristianos por motivos políticos, más no religiosos. No exigía que se unieran a la religión romana (Roma era un imperio cosmopolita y existían numerosas religiones que coexistían) sino que abjuraran de la cristiana, debido a que los cristianos socavaban las bases del poder romano. Diocleciano recibió el imperio saliendo de la llamada "Crisis del Siglo III" y su labor al frente del imperio le permitió a este el superar dicha crisis. Fue un excelente administrador y en nada apegado al poder. El no abdicó por enfermedad sino para evitar una guerra civil.
3) Septimio Severo tomó el poder después de la guerra civil tras la muerte de Comodo. Tuvo que afrontar un imperio a punto de desmoronarse y gracias a su enérgica administración pudo retrasar la crisis del siglo III por casi medio siglo. Para ello tuvo que tomar medidas muy enérgicas para restablecer la autoridad imperial. La acción de Severo no figura como una de las persecuciones grandes a los cristianos.
4) Tiberio es un caso aparte. Algunos historiadores lo señalan como un buen administrador y eso explica la prosperidad del Imperio durante su reinado. En realidad su actitud cruel se debió a muchos problemas personales. Antes, junto a su hermano Druso, participó en la conquista de Germania y su acción tras la batalla de los Bosques de Teutoburgo fue eficaz para evitar que los germanos cruzaran el Rin. La muerte de su hermano lo puso en competencia por el trono y su madre Livia se encargó de abrirle camino. Para ello Augusto lo obligó a separarse de su esposa (que fue la única mujer que realmente amó) y lo casó con su hija Antonia para darle derechos al trono. Su dominante madre Livia trató de manejarlo cuando se volvió emperador pero el no se dejó y tuvo que lidiar también con su sobrino Germánico a quien el pueblo amaba, por lo que al morir este, el pueblo lo culpó se su muerte. El sentirse despreciado por todos hizo que se apartara del mundo y se refugiara en Capri donde los vicios fueron su salida a la vida amargada que llevaba. El asesinato de su hijo y la traición de su amigo Seyano hizo que se volviera más cruel y ejerciera razzias contra los romanos sospechosos de conspirar, lo que luego se volvió una costumbre para quedarse con los bienes de los acusados. La mayoría de historiadores coinciden que mientras la ciudad de Roma sufrió la represión de Tiberio, las provincias no.
5) Por último, Maximino el Tracio tomó el poder tras el asesinato de Alejandro Severo por su desastrosa campaña contra los Alamanni. Lo que hizo Maximino fue concluir la campaña victoriosamente pero no fue reconocido por el Senado dado su origen por lo que cayó en la guerra civil subsecuente.

Publicar un comentario en la entrada