lunes, 16 de agosto de 2010

Los videojuegos más difíciles de la historia

Actualmente, la industria de los videojuegos mueve millones y millones de Euros al año, y aumenta según avanzan las fechas. Esto es debido entre otras cosas, a que son accesibles y divertidos para todo el público en general, es decir, que no hay que tener una gran destreza y/o inteligencia para poder alcanzar el final de la gran mayoría de los videojuegos actuales. Pero esto no ha sido siempre así, ya que, hasta hace no mucho, salían al mercado gran cantidad de juegos que eran prácticamente imposibles para la gran mayoría de los mortales, o como mucho, eran muy difíciles terminarlos en un tiempo realmente razonable.
Estos son los videojuegos más difíciles de toda la historia:


10. Gradius V - Playstation 2 (2004). Este matamarcianos es la quinta y última parte (de momento) de la saga Gradius. Los desarrolladores de este videojuego tuvieron la feliz idea de encadenar cuatro naves "jefes" seguidas en un determinado momento. No podemos imaginar la cantidad de improperios que se habrán lanzado cuando la gente veía que después del primer jefe venía otro y luego otro y otro…


9. Super Ghouls 'n Ghosts - Super Nintendo (1991). Es un juego de plataformas en el que somos un caballero medieval que tiene que rescatar una princesa.
Avanzas por un cementerio, a bordo de un barco, esquivando zombies, huracanes, terremotos... hasta llegar al castillo final, si no te desesperas antes...
Al igual que en sus anteriores aventuras Sir Arthur contará con una armadura que perderemos con apenas un soplo y unos calzoncillos que poco ayudarán a defenderte. Aunque tuviesemos varias armas relativamente fuertes no quita que apenas dados quince pasos ya nos han atacado veinte zombies, tres calaveras ardientes y un par de perros furiosos. Es relativamente fácil que tengamos cinco enemigos o más al mismo tiempo mientras intentamos subir por un barco que se hunde por momentos. Arthur también domina el doble salto, como si eso evitara caer encima de zombies que tienen la particularidad de aparecer el segundo antes de que tomes tierra. Pero lo peor, lo más terrible, lo que habrá provocado infinidad de lamentos, es tener que volver a empezar prácticamente todo el nivel.
Y por si esto fuera poco, si alguien ha conseguido pasárselo alguna vez, me gustaría ver la cara que se le quedó al llegar al final la primera vez, ya que el verdadero fin de historia solo se desbloquea una vez terminado el juego dos veces seguidas...


8. Ninja Gaiden Black - XBox (2005). Las 45 misiones de este videojuego, proponen retos en los que tendremos que eliminar a una suecesión de enemigos con Hayabusa equipado únicamente con unos objetos y armas determinados. Será cuestión de tener un manejo equilibrado y avanzado de todo el catálogo de armas o sencillamente, moriremos en el intento, ya que muchas de estas misiones se fueron creadas, según sus diseñadores "teniendo en mente a los usuarios hardcore".
Además, parece que los desarrolladores del juego se toman la dificultad del mismo con sentido del humor, ya que a la tercera vez que mueres en el nivel Normal del juego, aparece uno nuevo, el modo "Perro Ninja", el cual baja considerablemente la dificultad, pero el protagonista llevará en su muñeca una pulsera rosa.


7. Super Mario Bross: The Lost Levels- NES 1993. La historia que hay detrás de Lost Levels es un tanto curiosa. En 1986 se lanzó en Japón Súper Mario Bros. 2 para la Famicom –NES-, vendiendo juego arriba juego abajo unos tres millones de ejemplares. Tras una serie de decisiones empresariales un tanto enigmáticas se decidió que para occidente este juego era demasiado difícil y demasiado parecido al primero. El caso es que para occidente se cogió un juego llamado Doki Doki Panic, se le cambiaron cuatro sprites y voilà, ya tenemos un Súper Mario Bros. 2 que nada tenía que ver con el que apareció en tierras niponas. ¿Pero que fue de aquel juego tan difícil y complicado para que lo pudiéramos disfrutar por aquí? Pues se tuvo que esperar casi siete años para que saliera en una recopilación para SNES llamada Súper Mario All-Stars. Allí por primera vez se incluye el juego original que salió en Japón bajo el nombre de Súper Mario Bros: The Lost Levels.
¿Es en realidad tan difícil como decían los japoneses? Pues sí, y frustrante también. 52 niveles que dejan al primer Super Mario como un juego de niños. En realidad el juego es prácticamente idéntico a la primera parte en cuanto a gráficos o sonido, pero es el diseño de niveles lo que supone un punto de tortura para el jugador. Cuando para evitar un agujero enorme tengamos que saltar encima de 3 tortugas evitando otras tantas balas de cañón que nos vienen encima, y caer en una plataforma no más ancha que la barriga de Mario descubriremos demasiado tarde que quizás Nintendo no iba desencaminada cuando decidió no sacar este título en occidente. Otro bonito detalle es el viento que arrecia en algunos niveles; es un placer tener que pararse en la esquina de una tubería –si lo haces más al centro se te come una planta carnívora-mientras el viento te echa fuera para que caigas al vacio. Si queréis darle un vistazo Nintendo sacó el juego original para la Consola Virtual de Wii, pero no os fieis de la cara amable de Mario porque aquí os acordareis de toda su familia italiana hasta los tiempos del Cesar. Os hemos avisado.
Aquí teneis a un "extraterrestre" que se pasó el juego en menos de 9 minutos, eso sí, saltándose varios mundos.


6. Radiant Silvergun - Sega Saturn (1998). Pese a que el juego nunca salió de Japón, ha conseguido crear una autentica legión de fieles seguidores que tiraron de importación y lo adoran sin dudar en colocarle la etiqueta de mejor Shoot`em up de todos los tiempos. No sabemos si será para tanto, lo que sí es cierto es que Radiant Silvergun es muy complejo y responsable de que mucha gente lleve doceaños sin cabello de tanto estirárselo en 1998. Cuando salió tenía ciertos elementos no vistos por entonces en un shooter, como un sistema de armas que iba mejorando a medida que ganabas experiencia.
También disponíamos de la posibilidad de cambiar de armas al vuelo, lo que añadía un plus de adrenalina y motivación al jugador. Pronto estabas rodeado por cientos de disparos y tú ahí solo, intentando sortearlos todos mientras aporreas botones para cambiar de ataque y poder matar al enemigo de la esquina mientras te mordías la lengua y el sudor caía por tu frente. Parecía que estabas mas en un juego de lucha que en un “matamarcianos”.


5. Ikaruga - Arcade (2001). Sucesor espiritual de Radiant Silvergun fue lanzado en los Arcades durante el 2001, para sacar una versión únicamente en Japón en Dreamcast, y poco después a todo el mundo para Gamecube. La trama de Ikaruga no difiere excesivamente de todas las tramas de “matamarcianos” que han existido antes. Eres la última esperanza de la civilización y para tu misión tienes una nave con munición ilimitada, algo que comparten los enemigos que no dudaran en mandarte cientos –literalmente- de disparos nada más verte. La mecánica de Ikaruga se centra en el principio de polaridad.
Cada enemigo del juego es blanco o negro y nosotros poseeremos la facultad de cambiar de color con pulsar simplemente un botón. La gracia está en que tendremos transformarnos en el color opuesto al enemigo si queremos dañarlo, pero si en medio del caos creado en mitad de la batalla disparamos a un enemigo del mismo color, nos disparará su racha habitual más unos cuantos disparos más de regalo. Evidentemente nos encontraremos en situaciones que cambiaremos de color más que una bombilla antes de fundirse, pero eso es parte de la magia de Ikaruga. Hay pocos niveles pero eso no significa que el juego vaya a ser corto, olvidaos de acabarlo en una sentada.


4. Navy Moves - Spectrum (1988). Quizás muchos de vosotros no conozcáis este título español, pero en 1988 fue proclamado Joystick de oro como mejor juego del año. Era la continuación de Army Moves, juego que ya cosecho grandes elogios y que subió hasta el numero uno de las listas de ventas durante doce semanas consecutivas. En una época en que nadie sabía lo que significaba guardar partida y que los juegos muchas veces tardaban más en cargarse que en jugarse. Esta aventura de acción y espías en el Pacifico Sur estaba liderada por el agente especial McArra –no nos lo estamos inventando, eran otros tiempos- cuya misión era hacer volar por los aires un submarino nuclear. La primera parte de la misión de infiltración nos ponía a mandos de una zodiac, y para muchos esta misión fue lo máximo que llegaron a ver de Navy Moves.
El caso es que teníamos que llevar dicha zodiac por el mar, saltando para evitar unas minas que en el mejor de los casos se separaban una de otra como mucho el mismo ancho de la zodiac. Si el detector de colisiones te lo permitía podías llegar sólo hasta un poco más adelante porque te salían por todos lados unos enemigos en motos de agua disparándote por doquier. No importa si los matabas porque al saltar tratando de evitar la moto en llamas caías sobre otra mina que había vuelto a aparecer. Podemos jurar que más de un Spectrum –que pesaba poquito- o el lector de cassettes se llevó un golpe de más gracias a la facilidad de caer que tenía McArra. Para llegar al submarino nos esperaban pulpos gigantes , submarinistas y tiburones que te arrancaban la cabeza después de mandarles seiscientos disparos sin poder darles. Y si alguien era lo suficientemente bueno, en la segunda parte del juego, ya en el submarino, las cosas se ponían un poco más fáciles. Pero da igual, con nueve vidas nadie pasaba la zodiac y las minas.


3. Contra - Arcade (1987). Por allá 1987 la gente de Konami saco un arcade que daría mucho que hablar en el sector. No fue por su dificultad, ni tan siquiera por los esplendidos gráficos para la época. Contra era especial porque por aquellos años la posibilidad de jugar una partida a dos jugadores simultáneamente era algo muy poco habitual. Entonces alguien en Konami –suponemos que el diseñador jefe Koji Hiroshita- debió pensar “si van a jugar dos personas a la vez, vamos a ponerlo dificilillo”. Pues “dificilillo” sí que lo pusieron, tanto que 22 años después está entre los tres primeros de nuestra lista. Un año más tarde salió al mercado la versión para la NES conservando la dificultad, pero en lugar de ser una isla el juego se situaba en un país sin determinar de Centroamérica. Había un libro de bolsillo que por entonces llevaba vendidos más de 4 millones de copias en USA que se llamaba “How to Win at Nintendo”, aburridísimo, sin apenas imágenes trataba de ayudar al jugador a pasarse niveles de diferentes juegos de la NES, textos del tipo de “sube tal escalera, espera a que pase el soldado y salta”. Su principal reclamo -y gracias a ello se hinchó a vender-, era que ayudaba a pasarse el Contra y golpear al ejército del “Halcón Rojo” donde más le dolía. Hemos escuchado bastante gente decir que no es tan difícil porque las balas no son muy rápidas, así que las puedes evitar saltando o estirándote.
Pero el problema no eran las balas, o no “sólo” las balas. El problema es que tenías 5 enemigos disparándote, y mientras tratabas de evitar que te tocaran te podía ensartar una lanza desde arriba o fuego desde una tubería. Y la pura verdad es que una simple bala de nada era suficiente para acabar con Bill Rizer, o sea nosotros. La posibilidad de cambiar de arma o adquirir power-ups nos daba una falsa sensación de seguridad y de que todo iba a mejorar a partir de tener, digamos, un lanzallamas o un arma laser. Era sólo una sensación, porque instantes después una fugaz bala que ni habíamos visto nos tumbaba. Por si fuera poco la acción en 2D se combinaba con fases con la cámara a la espalda del personaje en el interior de edificios. La cosa no se volvía más fácil precisamente. Debías disparar a varios objetivos para abrir puertas de seguridad mientras te disparaban, tiraban bombas y botes rodantes. Resumiendo, sin el famoso código Konami era prácticamente imposible acabarlo con solo 3 vidas y un puñado de “continues”.

2. Turrican - Commodore 64 (1990). La trama del juego no nos pilla por sorpresa, pero en aquella época que un súper ordenador se volviera contra sus creadores no era un tema tan quemado como hoy en día. Así, nuestro héroe se moverá por unos niveles enormes y extraordinariamente complejos y difíciles. En realidad nuestro único objetivo en cada nivel era encontrar una salida, que se veía dificultado enormemente por secciones de plataformas realmente complicadas y enemigos muy duros. Saltar plataformas mientras disparamos a los enemigos, sin poder detenernos para que un rayo no nos alcance, todo ello a una velocidad frenética es un pequeño ejemplo de lo que nos encontramos.
Era necesaria mucha paciencia y prácticamente memorizar muchos de los niveles –aunque eso a veces pasa sin querer de tanto repetirlos-. La exploración podía recompensarnos con vida extra o continues que nos hacían mucha falta, para afrontar a los Jefes. Para ello dispondríamos de un fabuloso arsenal, láseres, granadas, minas y todas ellas las podíamos pudiéndolas llevar simultáneamente. Los jefes son variados y difíciles como el famoso primer Jefe, el famoso Puño. Todos ellos con su patrón de movimiento que deberemos aprendernos si queremos tener alguna opción.


1. Battletoads - NES (1991). No hay nada más difícil que echarse unas partidas al Battletoads. Rare fue la encargada de desarrollar este juego directamente creado para competir con las Tortugas Ninja, y el resultado fue un fantástico juego aclamado por la critica por su jugabilidad y algo más criticado por su extrema dificultad. Por si el juego no era lo suficientemente difícil, Rare conscientemente hizo que el fuego “amigo” en las partidas cooperativas pudiera afectar a tu compañero. Era increíble, como si no tuviéramos bastante con los enemigos, también debíamos vigilar nuestra espalda con los amigos. Y si tu compañero perdía todas sus vidas los dos teníais que volver a empezar el nivel. Beat `em up original donde los haya cada fase de Battletoads era diferente. Tanto teníamos que bajar por una cuerda en una cueva como conducir una moto evitando obstáculos.
Había un nivel (el de las motos) que era una pesadilla. Es un nivel larguísimo a una velocidad endiablada, conducíamos una moto tratando de esquivar o saltar obstáculos, que se nos iba anunciando unos instantes antes de aparecer. El problema es que un 30 segundos después de empezar el nivel, ya tienes los ojos cruzados y vas dando bandazos intentando adivinar si el siguiente obstáculo se pasaba por la derecha, la izquierda o por arriba. Madre mía, con lo que costaba llegar hasta ahí… Battletoads es divertido una vez se dominaban los niveles, pero no era para todo el mundo. Si hiciéramos una encuesta seguro que el juego que más gente ha dejado colgado era este al llegar al tercer nivel, el de las motos. Un juego donde el cooperativo es más difícil que jugar solo, sin saves y sin passwords y con apenas 3 continues ¿Puede ser divertido? De verdad que eran otros tiempos, pero sí, lo era y mucho.

1 comentario:

Vicente dijo...

Esto demuestra que hoy en dia ya no se hacen juegos difíciles, con tanto casual gamer y estas cosas la dificultad general ha bajado drásticamente en los juegos de hoy en dia. Te ha faltado el Turok 2, sin trucos era IMPOSIBLE pasarselo.

Seguid asi, haceis un buen trabajo de documentacion en este blog, os pongo como enlace en el mio!

Publicar un comentario