jueves, 2 de septiembre de 2010

Los Mejores Libros Escritos Desde la Cárcel

Distintos personajes famosos de toda la historia han sido llevados a prisión por cometer diferentes crímenes o, por el contrario, fueron encarcelados por algún tipo de injusticia. Este encierro físico no supuso que su mente dejase de procesar ideas, creando gracias a esta distintas obras que han sido muy importantes para toda la historia de la humanidad. Las mejores obras literarias escritas desde la cárcel han sido:


10. El Progreso del Peregrino (John Burnyan). Este escritor Bunyan escribió El progreso del peregrino en dos partes, la primera de las cuales se publicó en Londres en 1678, y la segunda en 1684. Comenzó el trabajo en su primer período de encarcelamiento, y probablemente lo terminó durante el segundo. La edición más temprana de las dos partes en un solo volumen data de 1728. Una tercera parte, atribuida falsamente a Bunyan, apareció en 1693, y continuó editándose hasta 1852. Su título completo es The Pilgrim's Progress from This World to That Which Is to Come. (El progreso del peregrino desde este mundo al otro que está por llegar).
Bunyan tiene la distinción de haber escrito, en El progreso del peregrino, probablemente el libro más leído en lengua inglesa. El encanto de esta obra, que le da tan amplia aceptación, radica en el interés de una historia en la que la intensa imaginación del escritor crea personajes, incidentes, y escenas reales como la vida misma, conocidas de sus lectores, con toques de ternura y pintoresco humor, explosiones de elocuencia conmovedora, y todo escrito en un inglés puro e idiomático.


9. Fanny Hill: Memoirs of a Woman of Pleasure (John Cleland). Después de haber sido encarcelado por ir en contra de intereses de la realeza, este escritor inglés escribió esta novela erótica publicada en 1748. Es considerada como la primera prosa pornográfica Inglesa, y la primera pornografía que usa la forma de novela". Es uno de los libros más perseguido y censurado de la historia, convirtiéndose en sinonimo de obscenidad.


8. Lanzadera en una Cripta (Wole Soyinka). Es la primera obra que se traduce al castellano del nigeriano Wole Soyinka, Nobel de literatura en 1986. Sus textos son el resultado de la experiencia límite de un hombre encarcelado por razones políticas a finales de los sesenta. Una experiencia que, lejos de destruir la voz del poeta, le hizo escribir algunos de sus mejores versos como forma de resistir la aniquilación de la experiencia carcelaria.


7. A Altea Desde la Cárcel (Richard Lovelace). Apoyó al rey Carlos I durante la guerra civil lo que le llevó a prisión en 1648. Durante su cautiverio, apoyó económicamente a las tropas realistas y murió en la más absoluta miseria poco tiempo después. Su hermano se encargó de que sus poemas fueran publicados en una recopilación póstuma, siendo "A Altea, desde prisión" el más destacado de todos ellos.


6. Himno a la Picota (Daniel Defoe). Las actividades políticas de Defoe junto con su activismo panfletista conllevaron su arresto y su exposición a la picota (columna donde se ajusticiaba y exponía a los reos) el 31 de julio de 1703, debido principalmente a un panfleto titulado "El Camino más corto con los Disidentes" (en inglés The Shortest Way with Dissenters). En este panfleto parodiaba a los Tories (quien pertenece o apoya al Partido Conservador inglés) de la Iglesia, aparentando la argumentación sobre el exterminio de los "disidentes". La publicación de su poema "Himno a la Picota" tuvo tanto éxito y aceptación que provocó que el público congregado alrededor de la propia picota le lanzara flores en lugar de objetos dañinos y nocivos, y que bebiera a su salud.


5. De Profundis (Oscar Wilde). La obra toma la forma de una larga y emocional epístola épica a su amante Alfred Douglas, hijo de los marqueses de Queensberry, escrita en la prisión de Reading, donde cumplía una pena por comportamiento indecente y sodomía.
Mientras estuvo en prisión, Wilde no fue autorizado a enviar la carta que escribió, apenas se le permitió llevar el manuscrito consigo hasta el final de la pena. Wilde acabó por confiar el manuscrito a su amigo periodista Robert Ross, que hizo dos copias dactilografiadas. Una la envió a Douglas que negó siempre haberla recibido. En 1905, cuatro años después de la muerte de Wilde, Ross publicó una versión reducida de la carta (cerca de un tercio) con el título De Profundis, que se utilizaría en posteriores ediciones.


4. La Muerte de Arturo (Sir Thomas Malory). Trata sobre la historia del Rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda, basada en varias leyendas inglesas y francesas.
Algunas partes del libro son material original de Malory, mientras que otras son las interpretaciones que Malory dio a historias anteriores. El libro fue publicado por primera vez en 1485 por William Caxton. Aunque no se trata de la obra más antigua sobre el género artúrico, La muerte de Arturo está entre las más conocidas. Ha inspirado obras como la novela de John Steinbeck Los hechos del rey Arturo y sus nobles caballeros, la obra Camelot, de T. H. White; y películas como Excalibur, de John Boorman, o, indirectamente, La espada en la piedra de Disney, entre otras obras.


3. Justina (Marqués de Sade). La obra fue escrita por el marqués de Sade durante una de sus prolongadas estancias en prisión, en la Bastilla.
Como en la mayoría de las obras de Sade, pueden observarse dos niveles de contenido: por un lado, una serie de escenas de violencia sexual; por otro, los sofismas de aquellos personajes que protagonizan esta violencia, justificándola.
La propia trama y las ideas expuestas en la novela son extremadamente radicales para su época, con fuertes críticas a la organización social y a la religión. La virulencia de sus críticas contra el régimen establecido y las posibles referencias a influyentes personajes de la época, valieron a Sade la reclusión de por vida en el manicomio de Charenton.


2. Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes). Poco que decir de una de las obras más importantes de la literatura universal. Al no haber sido escrita íntegramente desde la cárcel, no va a estar en el primer lugar del ranking, pero sin duda, es la más importante de toda la lista. Cervantes engendró el Quijote en la cárcel de Sevilla, cuando fue encarcelado en el año 1597 por apropiarse de dinero público, tras ser investigadas las distintas cuentas que el llevaba.


1. Mi Lucha (Adolf Hitler).
El libro empezó a ser escrito por Hitler en la prisión de Landsberg, en el verano de 1924. Hitler se encontraba allí luego de haber sido condenado a cinco años de prisión, por haber planificado y ejecutado el fallido Golpe de Múnich.
Combina elementos autobiográficos con una exposición de ideas propias de la ideología política del nacionalsocialismo.
Hitler empleaba las tesis principales del «peligro judío», que hablaba de una conspiración judía para ganar el liderazgo mundial. Aun así explica muchos detalles de la niñez de Hitler del proceso por el que se volvió cada vez más antisemita y militarista, especialmente durante sus años en Viena. En el segundo capítulo, escribe sobre cómo veía a los judíos en las calles de la ciudad, y entonces se pregunta: «¿Eran aquellos alemanes?».

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